Necesidad urgente de mejora de la calidad del aire en entornos escolares en Vitoria-Gasteiz

En 2019 presentamos en el ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz una Moción sobre la conversión de los entornos escolares en áreas de protección de la salud de la infancia. (Ver documento asunto nº8) que fue aprobada, aunque con una abstención importante de varios grupos políticos.

Desde entonces venimos insistiendo en la necesidad de trabajar estas propuestas que afectan directamente a la salud de toda la población, pero especialmente a la de la infancia. Algunos pasos se han dado, pero la realidad es tozuda y seguimos abusando del coche privado para desplazamientos que, en su inmensa mayoría, podrían sustituirse por la bicicleta, si se dieran las condiciones de seguridad que garanticen la diversidad de uso, especialmente por la infancia.

Ahora Ecologistas en Acción publica los resultados de las mediciones de NO2 en más de 400 entornos de centros educativos a nivel estatal. (Informe completo) de los que en Vitoria-Gasteiz hemos colaborado, junto con padres y madres, para colocar en 17 centros.

Según los resultados de las mediciones, una vez procesados los datos, podemos constatar que todas las mediciones, excepto el medidor situado en Ikasbidea, superan los 10 μg/m3
de NO2, valores recomendados e indicados por la Organización Mundial de la Salud
(OMS), lo que implica que los niveles del contaminante analizado son nocivos para
la salud.
Las mediciones en 8 de los 17 puntos medidos en entornos escolares, el 47 %,están
por encima de 20 μg/m3, el límite anual propuesto en la Directiva de Calidad del Aire
aprobada en octubre de 2024, que deberán alcanzarse lo más tarde el 1 de Enero de
2030.
La medición en el centro Gurutzmendi Haurreskola, situado colindante a la arteria
Iturritxu, con tres carriles de circulación, muestra el dato más alto con 32,4 μg/m³ lo
que evidencia un grave problema de salud pública, especialmente para la infancia
que tiene el patio de recreo que da a esa arteria.
Hay siete centros con valores entre 20 y 25 μg/m³, y a tenor de estos resultados obtenidos,
la administración debería estar diseñando, desde el 1 de Enero de 2026, las
hojas de ruta o planes de acción para conseguir poder reducir las emisiones en todos
los entornos escolares, y que pasan necesariamente por la reducción del tráfico de
vehículos a motor de combustión, analizando las necesidades de movilidad para
ofertar alternativas en transporte público o en bicicleta.

Conclusión:
La presencia de NO2, en la atmósfera de muchos de nuestros entornos escolares, es suficientemente predecible en función de la densidad de tráfico que circula por su perímetro, y estas mediciones ayudan a corroborar estas impresiones y las evidencian.
El entorno de la calle Iturritxu, donde, además de la Haurreskola en la que se ha colocado
el medidor, hay también otros dos centros escolares con gran densidad de alumnado, pasa a ser un punto crítico demostrado. Pero también el entorno de Abendaño, Toki Eder, y la Ikastola Arantzabela son puntos que necesitan algún plan para poder reducir la contaminación.
Con estas mediciones queda evidenciada la necesidad de vigilar mejor la calidad del aire en centros de especial sensibilidad, tanto escolares como sanitarios, que es algo que está ligado a la necesidad de establecer las zonas de bajas emisiones en estos entornos, como recomienda el RD de ZBE, y cuyos datos deberían servir para justificar ante la ciudadanía y poder tomar las medidas necesarias que reduzcan la circulación de vehículos a motor. Estas medidas de reducción del tráfico de coches redundarían a su vez en una mejor seguridad vial, en zonas donde ya ha habido atropellos.


La protección de la salud de nuestra infancia tiene que ser una prioridad por encima de la fluidez del tráfico y del uso y abuso de vehículos a motor privados.